Todo acto o negocio jurídico en el sector inmobiliario lleva aparejada una carga impositiva por parte del Estado, Comunidad Autónoma o Ayuntamiento donde radique el inmueble.
La fiscalidad inmobiliaria es un aspecto muy sensible para nuestros clientes por la alta repercusión económica que normalmente acarrean estos impuestos, al tomar frecuentemente como base del impuesto el valor real de los bienes inmuebles.
Cómo le podemos ayudar
Ayudamos a nuestros clientes desde las primeras etapas de su inversión inmobiliaria, en caso de clientes extranjeros verificando su condición de residentes en España, estudiando los tratados suscritos por España con el país de origen del cliente que eviten la doble imposición o diseñando el tipo de vehículo societario que fiscalmente más se ajuste a los intereses del cliente.
En la fase de adquisición del activo inmobiliario le explicamos cuál es la fiscalidad inherente a la compra del mismo así como a su posterior arrendamiento y/o venta.
En la fase de mantenimiento del activo le explicamos cuál es la fiscalidad inherente a la tenencia de activos inmobiliarios y la percepción de rentas inmobiliarias.