¿Qué nos hace
diferentes?
El Despacho surge de la unión de varios Abogados con una ilusión común:
colaborar en un Despacho especializado en el asesoramiento legal de las oportunidades y los problemas que surgen en la actividad inmobiliaria de nuestros clientes.
Nuestra experiencia
Todos nosotros contamos con al menos 20 años de experiencia profesional como Abogados en ejercicio en el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (ICAM), habiendo colaborado en prestigiosos despachos nacionales e internacionales donde hemos venido prestando asesoramiento tanto a clientes nacionales como extranjeros.
El Director del Despacho, Juan B. Antequera Jordán de Urríes, ha desarrollado la mayor parte de su actividad profesional en el Despacho Internacional de Abogados CLIFFORD CHANCE, desempeñando diversos puestos de responsabilidad, entre ellos el de Socio Director en España del Departamento Inmobiliario así como el de Director de la oficina de Barcelona.
Ha sido reconocido en repetidas ocasiones por prestigiosas Guías de Abogados como CHAMBERS & PARTNERS, LEGAL 500, EUROPEAN LEGAL EXPERTS o BEST LAWYERS como Abogado destacado en el asesoramiento nacional e internacional a fondos de inversión y empresas del sector inmobiliario.
MÉTODOS INNOVADORES
Texto pendiente de adjuntar por el cliente realacionado con IA
Deontología Profesional
Como Abogados, los clientes nos entregan su plena confianza al contarnos sus problemas y encargarnos su caso.
Por tal motivo consideramos que nuestra profesión debe ser un ejemplo en su funcionamiento y debemos mantener una conducta intachable, tanto con nuestros clientes como con otros compañeros de profesión, así como con las instituciones y organismos con las que trabajamos diariamente.
Recientemente el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (ICAM) ha publicado una interesante Guía Deontológica para Abogados donde se detallan los derechos y deberes del Abogado en su actividad y en sus relaciones con los clientes y otros compañeros de profesión.
A modo de ejemplo y en relación a las obligaciones éticas del Abogado derivadas de nuestra condición de asesores independientes,
- No aceptaremos un asunto si no estamos cualificados para ello.
- No debemos interponer un proceso judicial si no es absolutamente necesario para la defensa del cliente.
- No debemos vulnerar la obligación del secreto profesional.
- Debemos propiciar la formación continua y la especialización para dar un mejor servicio a nuestros clientes.
- Debemos evitar la deslealtad al cliente anteponiendo nuestros intereses propios.